- País: EE.UU.
- Año: 2017
- Director: Andrés Muschietti
- Guión: Chase Palmer, Gary Dauberman (Novela: Stephen King)
- Música: Benjamin Wallfisch
- Fotografía: Chung-hoon Chung
- Reparto: Bill Skarsgard, Jaeden Lieberher, Sophia Lillis, Finn Wolfhard, Wyatt Oleff, Jeremy Ray Taylor, Jack Dylan Grazer, Chosen Jacobs, Nicholas Hamilton, Jake Sim, Logan Thompson, Owen Teague, Jackson Robert Scott, Stephen Bogaert, Stuart Hughes, Geoffrey Pounsett, Megan Charpentier, Javier Botet
- Duración: 135 min.
- Género: Terror. Fantástico
En 1990, la novela It de Stephen King recibía su primera adaptación al medio audiovisual en forma de miniserie para televisión. 27 años más tarde, Pennywise regresa a nuestras vidas en forma de remake y asegura que podrá hacernos flotar, pero... ¿Lo consigue?
Uno de los grandes aciertos de It es su guión. Elaborado y sin demasiados errores consigue crear una historia que nos mantiene aferrados a las butacas durante la mayor parte de la película. Por otro lado, a Muschietti se le ha ido un poco la mano con la duración de la película, pudiendo haber aprovechado ese tiempo para explicar con más de detenimiento los orígenes de Pennywise. Y es que Bill Skarsgard, conocido principalmente por Anna Karenina o por la serie Hemlock Grove, logra acaparar toda la atención en pantalla metiéndonos el miedo en el cuerpo sin necesidad de que la escena culmine en un susto.
Dejando de lado al payaso asesino, nos encontramos a nuestros jóvenes protagonistas encabezados por un notable Jaeden Lieberher que sufrirán de primera mano los auténticos peligros que acechan en el pequeño pueblo de Derry. En esta ocasión no me refiero a Pennywise, sino al resto de personajes presentes en el entorno de los niños. Tenemos para todos los gustos: un chico que vive como si estuviese en una burbuja por culpa de su madre, un niño que es forzado a convertirse en un adulto matando animales o una joven que sufre abusos por parte de su propio padre. Con esto la película consigue que no nos veamos libres de tensión en ningún momento pues pervierte cualquier momento de la vida cotidiana de los personajes. Sin embargo, esa presión se rompe continuamente debido a Richie Tozier, interpretado por Finn Wolfhard al que ya vimos en Stranger Things. Esto puede ser algo bueno para una película de terror si se lleva con cautela e inteligencia... pero no es el caso. Su papel se basa única y exclusivamente en recitar una larga lista de chistes verdes y referencias sexuales que no vienen a cuento, lo que confirma que únicamente sirve como reclamo para los fans de la serie de Netflix sin tener ningun peso argumental.
It quiere hacernos flotar, pero lo hace a trompicones. Los momentos terroríficos acompañados con las siniestras partituras de Benjamin Wallfisch son interrumpidos una y otra vez por las estúpidas bromas de Wolfhard, buscando la risa del público más joven e inmaduro. Es una auténtica pena que una película con un guión tan bien trabajado como esta cometa esos fallos que empañan el trabajo del resto de actores del elenco. Espero que su secuela vuelva a meternos el miedo en el cuerpo y podamos responder a las preguntas que It dejó en el aire... pero que no sea dentro de 27 años.




No hay comentarios:
Publicar un comentario